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Contactar a quien tiene sentido contactar

El contacto en frío empieza antes de escribir: elegir a alguien por una razón concreta, explicar para qué le contactas y proponer un paso que tenga sentido. Las respuestas sirven para aprender; todavía no son ventas.

Incorporada el 7 min de lectura

Enviar más mensajes
no aclara una mala propuesta.

Tienes una lista de perfiles y una plantilla. Cambias el nombre, pulsas enviar y repites. Al acabar el día hay actividad que enseñar al equipo. Lo difícil llega después: ¿esas personas tenían motivos para interesarse?, ¿entendieron qué querías?, ¿la respuesta abre una conversación útil?

Contactar a alguien que no te conoce puede ser una parte necesaria de un proyecto. El reto es convertir una interrupción en una posibilidad comprensible. Para eso necesitas tres cosas: una razón para elegir a esa persona, claridad sobre tu intención y un siguiente paso proporcionado.

En mis apuntes reuní ideas de un curso de LinkedIn, borradores de mensajes y, más adelante, reflexiones sobre mis propias pruebas de contacto.[1] No tienen el mismo valor como evidencia: una plantilla propone una forma de escribir; una experiencia permite revisar lo que ocurrió al usar un enfoque.

Respondían.
Pero habían entendido otra cosa.

ARCHIVO PERSONAL · CONTACTO CON FOTÓGRAFOS

La respuesta no siempre significaba interés en su oferta.

En 2024 probé a ofrecer webs a fotógrafos. Tras intentar llegar por Instagram, encontré otro espacio donde se anunciaban profesionales. En mi reflexión anoté más de setenta contactos, una respuesta aproximada de la mitad y tres conversaciones que identifiqué como oportunidades.[2]

Una de ellas me hizo descubrir una confusión: por la manera de presentar el contacto, algunas personas pensaban que yo quería contratar sus servicios. El mensaje llamaba la atención, pero no estaba comunicando bien quién ofrecía qué.

Cuando escribí la reflexión, los cierres seguían pendientes. Había conversaciones, no ventas confirmadas. Además, habían cambiado el canal y el mensaje: no podía atribuir la diferencia a una única causa ni convertir esa respuesta aproximada en una tasa que se pudiera replicar.

La lección útil no es copiar el texto que consiguió respuestas. Es mirar qué entendía la otra persona y qué ocurrió después. Un mensaje ambiguo puede mejorar una métrica superficial mientras empeora la conversación comercial.

Esto también interpela la forma de aprender del equipo. Si premiáis solo el número de OBVs o respuestas, podéis acabar afinando una apertura que produce reuniones poco relevantes. La actividad importa, pero necesita una pregunta que la oriente.

Relevancia antes
que ingenio.

Antes de escribir, localiza una señal relacionada con lo que puedes ayudar a resolver. Puede ser una actividad anunciada, una necesidad que la persona ha expresado o una situación visible de su organización. Evita diagnosticar un problema solo porque encaja con lo que vendes.

Elegir por señales pertinentes, explicar quién eres y el motivo, proponer un paso pequeño y distinguir respuestas, conversaciones y acuerdos.
MAPA 01 · Abrir una conversación útilAmpliar infografía ↗︎
EJEMPLO HIPOTÉTICO · UN PRIMER EVENTO

Un motivo claro, una petición pequeña.

«Hola, Marta. Soy parte de un equipo de LEINN que ayuda a organizar eventos pequeños. He visto que vuestra asociación prepara su primera jornada. Estamos ofreciendo apoyo para coordinar inscripciones y recepción. ¿Lo tenéis ya cubierto o tendría sentido hablar diez minutos para ver si podemos ayudar?»

Ese mensaje solo sería adecuado si lo observado y vuestra capacidad fueran reales. Su función es hacer comprensible el contacto y permitir una respuesta sencilla. No garantiza interés ni sirve igual para cualquier destinatario.

Si tu intención es investigar, dilo: estás tratando de comprender una experiencia. Si pretendes ofrecer un servicio, no disfraces la venta de encuesta o de favor académico. Ser estudiante puede explicar quién eres, pero no sustituye una razón para que la conversación le resulte útil.

Paul Graham plantea que, en las primeras etapas, los fundadores suelen necesitar encontrar y atender personalmente a sus primeros usuarios.[3] La aplicación a esta situación es directa: hablar con pocas personas elegidas con criterio puede enseñarte cosas que una secuencia masiva oculta.

¿Qué pasó
después del primer sí?

Un contacto puede responder por cortesía, por curiosidad o porque ha entendido algo distinto. Una conversación relevante permite comprobar si hay una situación que encaja. Un acuerdo implica concretar responsabilidades. Conviene nombrar cada paso sin saltar del primero al último.

Supón que enviáis mensajes a dos grupos. Uno responde mucho, pero nadie reconoce el problema. Otro responde menos y abre conversaciones concretas. Antes de decidir qué enfoque «funciona», preguntad qué queríais conseguir. La tasa de respuesta explica una parte del proceso; no explica por sí sola el valor de la oportunidad.

Cuando alguien no responde, quedan varias posibilidades: no vio el mensaje, no era el canal adecuado, no entendió la oferta o no le interesa. Puedes hacer un seguimiento breve y pertinente, sin inventar urgencia. Si dice que no, respétalo. La insistencia no transforma cualquier persona en un cliente adecuado.

INSIGHT

Un buen primer mensaje permite entender la intención y decidir si merece la pena seguir hablando.

Un agradecimiento no equivale a necesidad; reconocer una dificultad no equivale a una reunión; una reunión no equivale a aceptar una oferta.
MAPA 02 · ¿A qué ha dicho que sí?Ampliar infografía ↗︎

Revisa una conversación,
no solo la plantilla.

Busca el último contacto que pareció prometedor y se quedó parado. Lee qué escribisteis y qué respondió realmente. ¿Hablabais de lo mismo? ¿Había una necesidad concreta? ¿Quedó un siguiente paso acordado o solo un «ya nos contarás»?

Para los próximos contactos, elegid un grupo que tenga una relación clara con vuestra propuesta y mantened visible el motivo de selección. Si cambiáis de canal, de público y de mensaje a la vez, podréis explorar; lo que no podréis hacer es atribuir el resultado con seguridad a un único cambio.

Al revisar el trabajo, contad qué entendéis mejor del cliente y qué decisión vais a ajustar. El objetivo de empezar a vender no es convertirse en una máquina de mensajes: es encontrar relaciones donde lo que sabéis resolver tenga sentido.

Aprendizajes

  • Elige antes de escribir. Una señal concreta ayuda a justificar por qué contactas a esa persona.
  • La intención debe entenderse. Una respuesta a un mensaje ambiguo puede no expresar interés comercial.
  • Propón un paso proporcionado. Facilita que la otra persona valore si quiere continuar.
  • Distingue respuesta, conversación y acuerdo. Cada avance aporta información diferente.
  • Aprende del proceso completo. El volumen de mensajes no explica por sí solo la calidad de las oportunidades.

Preguntas detonantes

Lleva a tu próxima conversación de equipo la pregunta que más conecte con lo que estáis viviendo.

  1. ¿Por qué hemos elegido a estas personas y qué evidencia tenemos de que podrían necesitar lo que ofrecemos?
  2. ¿Podría alguien interpretar nuestro mensaje de una manera distinta a la que pretendemos?
  3. ¿Estamos usando el hecho de ser estudiantes para explicar quiénes somos o para evitar hablar del valor?
  4. ¿Qué ocurrió en nuestras últimas conversaciones después del primer sí?
  5. ¿Qué dato haría que dejáramos de insistir y revisáramos la propuesta?

Para seguir aprendiendo

PARA ENTENDER LA BASE

No tienes que empezar por todo el mercado

Define un grupo inicial accesible para evitar contactar sin criterio.

Leer bitácora →︎
PARA SEGUIR AVANZANDO

Del interés al siguiente compromiso

Transforma una conversación abierta en un siguiente paso que ambas partes entiendan.

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PARA AMPLIAR LA MIRADA

Escribir para que se entienda y se pueda decidir

Mejora la claridad del mensaje con el que invitas a conversar.

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Cómo se ha elaborado esta bitácora

Esta bitácora parte de los apuntes y reflexiones reales que Iván guardó en su Notion personal durante sus cuatro años en LEINN. Ese archivo se ha organizado en una base de 521 notas de conocimiento. Cada entrada toma un concepto de esa base y lo amplía con referencias, explicaciones e infografías para convertirlo en un recurso de aprendizaje.

Fuentes

  1. Apuntes personales · Curso de LinkedIn y borrador de contacto B2B.

    Material de estudio y propuesta de mensaje conservados por Iván. No se presentan como fórmulas de eficacia demostrada ni como experiencias propias del curso. Original conservado en el archivo personal; no disponible públicamente.

  2. Iván Carrillo · Reflexión sobre validación ágil y contacto comercial, 2024.

    Contrastado el pasaje original sobre fotógrafos: más de setenta contactos, respuesta aproximada, confusión del mensaje y cierres pendientes. Las cifras son el relato del autor, no un registro auditado. Se omiten identidades y datos de terceros. Original conservado en el archivo personal; no disponible públicamente.

  3. Paul Graham · Do Things that Don’t Scale, 2013. ↗︎

    Ensayo original sobre la captación y atención manual de primeros usuarios. No establece una tasa de respuesta ni una plantilla universal.

Datos de la entrada
Incorporada el
Última revisión
17 de septiembre de 2026 · Versión 1
Primera lectura recomendada
1.º de LEINN · Changemaker
Relectura
Cuando cambien el cliente, la oferta o la complejidad del proyecto
Idioma
Español
Apoyo de IA
OpenAI Codex · texto y edición
ImageGen · infografías
Modelo
Familia GPT-6; variante exacta no expuesta por el cliente
Estado
Publicada en everleinner.com