01 / LA IDEA EN UN MINUTO
Puedes salir convencido
y haber aprendido muy poco.
«¿Te vendría bien una herramienta que te ahorrara tiempo?». Casi cualquier persona puede contestar que sí. La pregunta parece investigar una necesidad, pero ya contiene una respuesta atractiva. Cuando la llevas a la reunión de equipo, ese sí puede acabar convertido en «hemos validado que lo necesitan».
El problema no es que la otra persona mienta. Puede estar siendo amable, imaginar un escenario distinto o responder a una promesa demasiado general. La calidad del aprendizaje depende también de cómo has creado la conversación.
Si quieres conocer un problema, empieza por una situación concreta. Si quieres evaluar una propuesta, muéstrala y observa qué ocurre. Si quieres vender, deja claro que estás haciendo una oferta. Son conversaciones que pueden relacionarse, pero conviene no confundir sus resultados.
02 / REVISAR LA SEMILLA
Escuchar no es demostrar
que el cliente se equivoca.
En mis apuntes de Design Research de LEINN recogí dos intuiciones útiles: pedir ejemplos concretos y profundizar en los motivos de una acción. También aparece una formulación demasiado tajante: que el cliente nunca sabe lo que quiere y que siempre hay que preguntar por qué.[1]
Conservar el aprendizaje no exige convertir esas frases en reglas. La persona conoce cosas de su vida que tú no conoces. Puede describir muy bien una dificultad, tener una solución razonable o no querer dedicarte más tiempo. Preguntar mejor empieza por reconocer esa capacidad, no por buscar un motivo oculto que confirme tu interpretación.
El «por qué» puede ayudar, pero repetido sin cuidado suena a examen. También puedes preguntar «¿qué te hizo elegirlo?», «¿qué pasó justo antes?» o «¿qué intentabas conseguir?». La cuestión no es completar cinco preguntas; es comprender mejor una decisión sin forzar a la persona a justificarla.
Profundizar es aumentar la comprensión, no la presión sobre quien responde.
03 / CONSTRUIR UNA CONVERSACIÓN
De una opinión general
a una situación que puedes entender.
La guía de investigación de GOV.UK recomienda preparar temas, utilizar preguntas abiertas y neutrales, y pedir historias y ejemplos reales. El guion orienta, pero debe dejar espacio para seguir algo relevante que aparezca durante la conversación.[2]

La pregunta cambia lo que puedes aprender.
«¿Os organizáis mal?» invita a aceptar tu diagnóstico. «Cuéntame cómo repartisteis las tareas del último evento» permite reconstruir el proceso. Quizá sí había responsables, pero faltó avisar de un cambio. Quizá la herramienta funcionó y el problema fue que aceptaron más trabajo del que podían asumir.
Después puedes concretar: «¿Quién se dio cuenta?», «¿Qué hicisteis entonces?» o «¿Cómo afectó al evento?». Cada respuesta abre posibilidades. No todas llevarán al taller o a la aplicación que tenías en mente.
Cuando alguien describe lo que hace «normalmente», puedes pedirle que recuerde la última ocasión. No porque todo recuerdo sea exacto, sino porque una secuencia concreta permite aclarar participantes, decisiones y consecuencias. Sigue siendo un relato; no lo conviertas automáticamente en una observación directa.
La solución también puede entrar, pero en su momento.
Hablar de propuestas no está prohibido. Puedes investigar cómo resuelve hoy el problema o, después, probar una alternativa tuya. Lo que conviene evitar es enseñar tu solución al principio y utilizar el entusiasmo posterior como si fuera una descripción independiente de la necesidad.
04 / SEPARAR HECHOS E INTERPRETACIONES
Tus notas también
pueden fabricar certezas.
Imagina que alguien dice: «Usamos el calendario, pero nunca lo miramos». Tu equipo podría anotar «necesitan otra app». Entre la frase y esa conclusión hay un salto: quizá no existen acuerdos claros, quizá el calendario no está actualizado o quizá la reunión donde se decidió usarlo no generó compromiso.
Una forma sencilla de cuidar ese salto es separar lo que la persona relata, lo que habéis observado y lo que vosotros interpretáis. Los apuntes del archivo recogen un modelo atribuido a Liz Sanders que invita a mirar lo que la gente dice, hace y siente.[1] Aquí lo usamos como recordatorio de perspectivas, no como permiso para afirmar que conocemos sus emociones mejor que ella.
También importa quién falta. Si solo preguntas a amistades que quieren ayudarte, tus conclusiones explicarán sobre todo ese grupo. Busca diferencias: alguien que probó y abandonó, alguien que resolvió el problema de otra manera, alguien para quien no es prioritario. Una contradicción puede señalar una frontera útil del segmento.
El resultado de una entrevista puede ser «no tenemos claro qué significa esto todavía». Dejar una pregunta abierta es más honesto y más útil que vestir de hallazgo una explicación prematura.

05 / LLÉVALO A TU PROYECTO
Antes de la próxima OBV,
elige qué necesitas comprender.
Piensa en la decisión que tenéis por delante: cambiar el tipo de cliente, elegir un problema o preparar una prueba. Si no sabes qué decisión podría cambiar la entrevista, es fácil acabar acumulando conversaciones interesantes que no orientan el proyecto.
Para la siguiente, cambia una pregunta que pida aprobación por otra que invite a contar una experiencia. Al terminar, compartid una cosa que os sorprendió, una que contradijo vuestra idea y una que aún no podéis concluir. No hace falta convertirlo en una ficha ni cumplir una cuota de hallazgos.
Si lleváis mucho tiempo defendiendo una solución, puede ayudar que otra persona del equipo conduzca la conversación. Tu tarea será escuchar y anotar con precisión. La pregunta importante después no es si el entrevistado os dio la razón, sino si comprendéis algo que antes estabais suponiendo.
06 / APRENDIZAJES
Aprendizajes
- Pregunta por experiencias. Un episodio concreto aporta contexto, acciones y consecuencias.
- El guion no es un interrogatorio. Las preguntas deben abrir comprensión y respetar el ritmo de la persona.
- Separa relato, observación e interpretación. No tienen el mismo alcance ni permiten las mismas conclusiones.
- Investigar y vender tienen propósitos distintos. Puedes hacer ambas cosas si aclaras cuándo cambia la conversación.
- Busca también lo que contradice. Las diferencias ayudan a revisar el segmento y las hipótesis.
07 / PREGUNTAS DETONANTES
Preguntas detonantes
Lleva a tu próxima conversación de equipo la pregunta que más conecte con lo que estáis viviendo.
- ¿Qué pregunta estamos haciendo para aprender y cuál para sentirnos tranquilos?
- ¿Qué conclusión hemos escrito que nadie dijo y que tampoco observamos?
- ¿Qué tipo de persona no aparece en nuestras conversaciones?
- ¿Cómo reacciono cuando alguien describe una experiencia que no encaja con mi idea?
- ¿Qué decisión concreta podría cambiar después de la siguiente entrevista?
08 / CONEXIONES
Para seguir aprendiendo
¿Quién es realmente tu cliente?
Define con quién necesitas conversar antes de diseñar las preguntas.
Leer bitácora →︎De muchas entrevistas a una decisión
Transforma las observaciones de varias entrevistas en una decisión contrastable.
Leer bitácora →︎Tener criterio sin necesitar tener razón
Reconoce cómo defender tu propia idea puede impedirte escuchar evidencia contraria.
Leer bitácora →︎Cómo se ha elaborado esta bitácora
Esta bitácora parte de los apuntes y reflexiones reales que Iván guardó en su Notion personal durante sus cuatro años en LEINN. Ese archivo se ha organizado en una base de 521 notas de conocimiento. Cada entrada toma un concepto de esa base y lo amplía con referencias, explicaciones e infografías para convertirlo en un recurso de aprendizaje.
Fuentes
- Apuntes personales de LEINN · The Future Game, Design Research.
Se contrastó el texto original: preguntas sobre experiencias y reconstrucciones; modelo atribuido en los apuntes a Liz Sanders. Se matizan los absolutos sobre lo que sabe el cliente y la insistencia en preguntar por qué. Original conservado en el archivo personal; no disponible públicamente.
- Government Digital Service · Using in-depth interviews. ↗︎
Guía primaria para preparar y conducir entrevistas abiertas, con historias y ejemplos reales. La aplicación al contexto LEINN y los ejemplos de esta entrada son elaboración editorial.
Datos de la entrada
- Incorporada el
- Última revisión
- 17 de septiembre de 2026 · Versión 1
- Primera lectura recomendada
- 1.º de LEINN · Changemaker
- Relectura
- Cuando cambien el cliente, la oferta o la complejidad del proyecto
- Idioma
- Español
- Apoyo de IA
- OpenAI Codex · texto y edición
ImageGen · infografías - Modelo
- Familia GPT-6; variante exacta no expuesta por el cliente
- Estado
- Publicada en everleinner.com